NOS TOCÓ

Sergio Marqués, agradeciendo el premio ante las asistentes
Según las creencias de cada cual, se lo agradeceremos al más allá, al karma, a la fortuna o a la mano neutral que, al azar, seleccionó nuestro nombre entre más de una centena de organizaciones. El sorteo se celebró durante la gala anual que organiza el madrileño Círculo de Bellas Artes, a modo de resumen de las actividades desarrolladas durante el curso anterior. En representación de NAC, acudieron al acto Sergio y Vero que recibieron gustosos el premio, consistente en el derecho a usar, de modo gratuito y durante una jornada, una de las mejores salas de esa institución.

Sorprendidos por tan grata noticia, nos pusimos a trabajar. Ya tenemos fecha, 7 de octubre, y un programa, bajo el título genérico: La caza, ¿un legado patriarcal? El tiempo juzgará, pero podéis estar seguros que pondremos todo nuestro empeño en dejar constancia pública de nuestra voz antiespecista.

Tras el éxito de las primeras jornadas NO A LA CAZA que en tan insigne recinto organizamos el pasado año, asumimos la responsabilidad de mejorar. Os detallaremos su contenido por este mismo medio, en cuanto recibamos las últimas confirmaciones. Hoy es el momento de agradecer la colaboración a todas las que de uno u otro modo nos apoyáis cada día y por supuesto al Círculo de Bellas Artes, por brindarnos esta oportunidad única que esperamos saber aprovechar como se merece.

POR EL SACRIFICIO CERO Y EL MÉTODO CES. MANIFIESTO DE CONCIENCIA RESCATA MÁLAGA.

Nos hemos concentrado hoy aquí para rendir un pequeño homenaje a nuestras amigas y compañeras más fieles, esas a las que llamamos mascotas, animales de compañía, nuestras perras y gatas.

Comencemos por el principio. Una mamá perra tiene un periodo de gestación de 58 a 65 días, y puede llegar a tener entre 1 y 14 cachorros, dependiendo de la raza y del tamaño del animal. Una mamá gata, por su parte, tiene un periodo de gestación de 62 a 67 días, y puede llegar a tener entre 2 y 6 crías. Conciencia y educa desde la empatía. Ningún ser vivo es más que otro.



Llega el verano… estamos de vacaciones. Las niñas y niños sin colegio, sin instituto. Se van con sus madres y padres de vacaciones. Uuuuh, horror. ¿Qué hacemos con el cachorrín que regalaron en Navidad? Lo dejamos en una gasolinera o recalar en una perrera para que su futuro consista en ser dormida. Conciencia, educa desde la empatía. Ningún ser vivo es más que otro. Esas son las cachorras compradas, gatas o perras, de raza, de moda, sometidas a vivir enjauladas toda sus vida, a traer camadas indeseadas que por invendibles se echan a morir.

La diferencia entre perrera y protectora, refugio o santuario, es sencilla. Los intereses económicos que predominan, la maldad y la frialdad de poder matar. En un refugio el animal es amparado; es protegido, cuidado, alimentado y adquiere opciones de encontrar un hogar definitivo. De eso se trata, de fomentar las casas de acogida, de fomentar el amor animal. En la perrera no. La perrera tiene en cuarentena al que interesa y al que no, lo mata por descarte. Un día le pilla el día nublado al profesional y a matar, esa es la realidad. Por eso pedimos concienciación. No compres, adopta; y si no puedes, acoge. Ellas te darán hasta su último aliento. Ese mismo que pierden cuando se las encierra o sacrifica. PERRERAS NO. NO TE LUCRES CON SU VIDA. REFUGIOS MUNICIPALES, AYUDA A QUIEN TE AYUDA.

Particulares que hacen parir a sus familiares de cuatro patas para lucrarse de esas vidas. La vida no es algo con lo que se debiera hacer negocio. Fomentemos la cultura, no la tortura ni el sacrificio. Método CES para toda Málaga ya, controlar colonias, castrar, identificar y dejar libres a las gatas es la única manera de controlar sus constantes camadas, de hacernos responsables de ellas y velar por su bienestar. Contar con felinos por las calles de la ciudad es también una ventaja pues nos ayudan a fomentar la biodiversidad.

En esta perfomance pretendemos plasmar el sufrimiento y las muertes innecesarias de estos animales que se suceden día a día, debido a una conciencia muy poco responsable en cuanto a la tenencia de animales de compañía, de lo fácil que resulta el abandono y de políticas que no acompañan en la lucha contra el sacrificio de estos animales. Por eso hemos iniciado una propuesta en la que pedimos al Ayuntamiento que ponga los medios adecuados para llegar al sacrificio cero de animales en el zoosanitario, método CES y prohibir la cría entre particulares. Ninguna camada es deseada.

Manifiesto de Conciencia Rescata Málaga -
Gloria y Bárbara.

ADOPCION, ACOGIMIENTO. PAUTAS DE SEGURIDAD BÁSICAS

PAUTAS DE SEGURIDAD BÁSICAS
Cuando se acoge o adopta un perro.

- NO SOLTAR. Ni siquiera en espacios seguros (vallados, cerrados...). Los primeros días, semanas e incluso meses. No lo sueltes. No te conoce. No conoce la zona. Seguramente esté asustado por el cambio y las nuevas rutinas. Si lo sueltas en una zona segura puede que no se deje coger. No lo sueltes porque puede escapar y si escapa lo más probable es que muera atropellado.

- NO INVADAS SU ESPACIO PERSONAL. Nada de abrazos, besos... no invadas su espacio. Espera que sea él quien busque el acercamiento y el contacto. Puede que el mismo día lo quiera o puede que tarde meses en solicitarlo. No invadiéndole estás generando confianza.

Milo lleva martingale con correa a mano y arnés de tres puntos con correa a cintura. Milo es un perro de rescate que rescatamos a los comienzos de ERA y que es uno de mis perrihijos.  El arnes, el martingale y la correa de cintura son todos solidarios de los acogidos de lidia.

- SISTEMAS DE SUJECION SEGUROS. Collares anti escape, arneses y correas de adiestramiento sujetadas al cuerpo las primeras semanas a la hora de salir a pasear. Cualquier tirón puede ser mortal para el perro si no llevas las correas bien sujetas.

- VENTANAS Y TERRAZAS CERRADAS. aunque no lo creas, si el perro se ve encerrado y está asustado, una ventana o una terraza es una vía de escape. Pueden saltar y matarse.

- CUBOS CON LEJÍA FUERA. No dejes a su alcance cubos con lejía o productos de limpieza. No sabes si puede beber de ahí si tiene sed.

- SENTIDO COMÚN. Ponte mínimamente en su lugar, en el miedo que siente encerrado con alguien que no conoce, la incertidumbre de no saber que le va a pasar. Ponte en su lugar y trata de ganarte su confianza no invadiéndole, forzándole ni generando situaciones que puedan violentarle. Déjale que huela la casa, que busque un sitio donde se sienta tranquilo, que entienda las rutinas y poco a poco crearas el vínculo que necesita para sentirse seguro.

De verdad, muchos animales mueren por no seguir sencillas pautas de seguridad. MUEREN. A ti no te cuesta nada más que un pequeño esfuerzo y a ellos la vida.

Sandra Rodríguez

LA VIDA EN UN SANTUARIO ANIMAL

Muchas personas nos preguntan cómo es nuestra vida en un Santuario. De qué modo ha cambiado nuestra vida desde que lo dejamos todo para crear un espacio para los animales rescatados.

Lo cierto es que vivir dedicando tu tiempo y energía a los animales no humanos es agotador, pero también muy gratificante.

Nos levantamos muy temprano para hacer la ronda de biberones a las cabras y ovejas más jóvenes y poder aprovechar las primeras horas del día, que ahora con la llegada del verano son las más fresquitas, para que los animales disfruten de la montaña.



Sacamos a las ovejas, a las cabras y a los burros a la zona de pastos, mirando bien que las zonas de sombra estén bien límpias y los cubos de agua llenos. Después sacamos a los patos al gallinero, ya que por la noche quedan "recluídos" en una zona cubierta para que estén a salvo de los depredadores. Alimentamos a los cerdos con fruta que nos ceden los supermercados de la zona y les limpiamos sus dependencias y cambiamos el agua. Soltamos a los perros por turnos estando bien atentos de que no se peleen al comer, ya que al ser perros rescatados algunos de ellos tuvieron que pelear en el pasado para conseguir comida. Alimentamos a los gatos y limpiamos su zona, medicando a los que lo precisan y mirando que los bebés estén bien.

Todo esto nos lleva varias horas pero es una rutina que debe cumplirse a rajatabla.

Tras sacar y alimentar a las distintas especies llega el turno de los trabajos programados. Limpiar establos, comprar pacas de paja o forraje, hacer rondas de recolección de alimentos (sólo los cerdos comen dos barcas de fruta diaria y más de 10 barras de pan), reparar vallados, preparar zonas para futuros rescates...son alguna de las tareas que más tiempo nos llevan.

Una vez al mes organizamos una jornada de voluntariado donde l@s amig@s del santu nos ayudan con las tareas mayores. Por ejemplo dentro de dos días vendrán a ayudarnos en la colocación de un estanque para los patos, un vallado para las nuevas cabras y unos toldos para zonas de sombra.

El cuidado de animales enfermos o con problemas incluye una ronda de medicación que generalmente la hacemos por las tardes. Ahora mismo tenemos una gata con mastitis, unos gatitos a los que aplicar colirio, un burro recién operado que no termina de remontar al que pinchamos penicilina, una burra a puntito de parir, una cabra con infección, un pato con el ala rota, un perro recién operado que se niega a comer y otro que pronto necesitará una silla de ruedas.

La difusión del mensaje de respeto a los animales lo hacemos desde las redes sociales, pero no siempre tenemos tiempo para elaborar vídeos o hacer difusiones, aunque lo vemos más como una necesidad más que como una prioridad, ya que de la difusión depende el que la gente nos ayude y colabore con nosotros en los gastos.

Recoger a los animales en sus respectivas dependencias nunca es tarea fácil, a algunos hay que ir a recogerlos a lo alto de la montaña y, en su afán de jugar con nosotros, nos corretean por todo el terreno en un interminable juego.

Observar las diferencias de comportamiento entre unas especies y otras y ver como se interrelacionan creando vínculos entre ellos es algo increíble. Ver como Pedro, la oveja, se hace inseparable de Antonio el burrito, o como Ozzie, el gato gris, duerme en el establo junto a Inés la burra porque se cree burro en vez de gato, o como Bandi, el cabrito, prefiere interactuar con Pacheco y Aitor, las ovejas de ojos negros, que con el resto de cabras (que le dan miedo con esos tremendos cuernos),...y tantos y tantos detalles que no tienen desperdicio.

Artículo publicado originariamente en Corazón Verde y que por su interés reproducimos con la expresa autorización de los autores.

GALGOS. PORQUE LOS CHICOS TAMBIÉN MERECEN UNA OPORTUNIDAD.

Los galgueros prefieren a los galgos hembras porque, según dicen, ellas "son más "agresivas" y competitivas corriendo que los machos". Ello les lleva a tener más hembras que machos (lo que hacen con los galgos machos que no quieren es una pregunta que queda en el aire...).

Por otra parte, los adoptantes y las acogidas también suelen preferir a las hembras porque, según dicen, ellas son más "tranquilas" que los machos y "menos dominantes", por lo que piensan se adaptarán mejor y les darán menos "problemas" que los galgos machos.



En realidad, la situación es la contraria, puesto que, dentro de que esta raza suele ser muy tranquila, noble, dulce y sociable con otros perros, el galgo macho suele, por lo general, ser más tranquilo y "buenazo" que la hembra, siendo ella más dominante por lo general. De hecho, el individuo "alfa" en una manada de galgos suele ser una hembra.

Lamentablemente, al parecer, este estado de cosas lleva a algunas asociaciones que rescatan a estos perros a centrarse también más en las hembras, puesto que son las que más oportunidades tendrán de salir acogidas y/o adoptadas, llegando incluso algunas de ellas a verse "obligadas" a no aceptar a algunos galgos necesitados por el hecho de ser machos.

Si, además, el color del galgo macho es el negro, todo esto se acentúa aún más, puesto que, incomprensiblemente, los galgos (y cualquier otro perro o gato) de ese color gozan de menos simpatías entre los adoptantes que los animales con capas de otros tonos.

Pero entonces... ¿Qué pasa con los galgos machos? ¿Quién les da una oportunidad a ellos?

Por desgracia, todo lo mencionado hace que - al igual que sucede con otras razas de perros y con los gatos -, se queden atrás en las protectoras y en las perreras, siendo, en la mayoría de ocasiones, los últimos en ser acogidos o adoptados y los primeros en ser sacrificados, llegado el caso.

Quienes defendemos y tratamos de ayudar a los animales no podemos evitar lo que hacen los galgueros con sus galgos, lamentablemente (aunque sí podemos denunciarlo, darlo a conocer a la opinión pública y exigir a nuestros gobernantes un mayor y efectivo control sobre lo que los galgueros hacen con sus perros e, incluso, pedir el fin de la caza con galgo y también la caza con cualquier otra raza de perro, dada la ingente cantidad de perros desechados a consecuencia de la "criba" que esta actividad impone sobre los perros que utiliza).

Sin embargo, sí podemos decidir no hacer diferencias de este tipo entre los machos y las hembras a la hora de acoger, adoptar, donar, difundir, etc.

Los "chicos" también merecen una oportunidad y (palabra de adoptante de galgo macho), os aseguro que son un verdadero REGALO de la vida (al menos, así lo es para mí, y para los adoptantes de galgos machos que conozco y he conocido, sin excepción).

Eva Concejal

EL NOSOTRXS YA ES ANIMAL

Los antropólogos y las antropólogas nos mostraron qué es el etnocentrismo. Así, comprendimos que la visión de la existencia que la comunidad en la que vivimos nos proporciona no es la verdad, al menos la única verdad, y que existen tantas perspectivas como comunidades humanas. Pero ya es necesario un paso más. No es simplemente que compartamos el universal humano (sin dejar de pensar la diversidad humana), compartimos fundamentalmente un universo animal (con su diversidad animal), que debe ser reconocido a la hora de comprender el mundo que habitamos y construir una ética que incluya a todos los habitantes de ese mundo. Existen ya no solo diversas formas humanas, sino y sobre todo, diversas formas animales de habitar, y los seres humanos somos habitantes inmersos en esa animalidad, tanto desde un punto de vista individual (somos organismos animales), como relacional (los habitantes, quienes habitan, quienes tienen la capacidad de intervenir, de intención, de relación, no es exclusiva de los animales humanos; la capacidad de agencia para habitar desde la existencia propia se encuentra en la animalidad, en la interanimalidad, de la que lxs humanxs forman parte).



En este sentido, de la misma manera que fue superado el prejuicio que impedía la comunicación entre seres humanos -por ser excluidos de la consideración de personas los oprimidos (indios, negros) por los opresores (blancos)- de la misma manera que comprendimos que existían canales de comunicación entre seres humanos que había que explorar, debemos asumir que también es imprescindible indagar en la comunicación con personas de otras especies. Esta comunicación existe, ¿o no nos comunicamos con las ovejas para que se comporten de una determinada manera? ¿No nos comunicamos con los caballos para que realicen trabajos forzados? ¿No nos comunicamos con los cerdos cuando los obligamos a los camiones de la muerte? ¿No nos comunicamos con los perros y los gatos que viven con nosotras y nosotros? ¿No existe acaso la comunicación interespecífica?

Existe. Sin embargo, con lo que hoy sabemos, es necesario cambiar los valores desde los que desarrollamos esa comunicación, desterrando la violencia y la dominación por un esfuerzo de comprensión y solidaridad. Para continuar con la idea de un mundo igualitario es imprescindible habitar el que vivimos desde el reconocimiento por el interés que otros habitantes también tienen por habitar un mundo que también es el suyo.

Hay una realidad que para la mayoría resulta insoportable; que el nosotrxs ya no es humano. Es animal.

Enrique Nafría

LA DESGRACIA DE NACER HERRAMIENTA



De todas las razas de perros, hay una cuya triste realidad vital resulta desoladoramente conmovedora: el galgo. En España, un elevadísimo número de galgos son abandonados o sacrificados al año y la razón es tan sencilla como cruel: mientras que con otros miembros de su especie la convivencia con su cuidador propicia un fuerte vínculo emocional, la existencia del galgo es concebida desde su nacimiento como una mera herramienta, un objeto. El galgo no se cría ni se adopta con el fin de formar parte de nuestro ámbito familiar. Se le cría exclusivamente para ser usado, principalmente en el entorno de la caza. La vida “útil” de un galgo en ese ámbito es de dos años. Durante ese tiempo se les mantiene confinados en zulos inhabitables, se les alimenta de forma precaria, se les entrena para correr atándolos a vehículos a motor y se los encierra hasta que llega la temporada de caza como quien guarda una azada en un trastero hasta que se necesita echar mano de ella. Pasados esos dos años y cuando el animal se vuelve mas lento, más perezoso, más torpe, en definitiva, cuando deja de rendir beneficios, pasa a convertirse en un “objeto” tan inútil como puede serlo una podadora estropeada o un coche que ya no funciona. Se convierte en “inservible”. Y se hace con ellos lo mismo que con los útiles estropeados o que ya no sirven: se deshace uno de ellos y se procura uno nuevo que funcione bien. Es más rentable criar una camada de nuevos galgos que mantener a los que ya han dejado de cumplir el cometido que se les exige. ¿Suena cruel tratándose de seres vivos? Lo es. ¿Creen que exagero? Es sencillo hacer la prueba. Paseen por todos los criaderos de galgo que quieran y comprueben con sus propios ojos cuantos galgos mayores de dos años ocupan un lugar allí. Pero esa concepción fría y calculadora acerca de la existencia de un ser vivo alcanza la máxima expresión de horror y vileza cuando uno conoce las atroces formas empleadas para deshacerse de esas viejas “herramientas”. Apelando a una brutal tradición –“Un galgo viejo no vale el precio de una bala” suele decirse- se les cuelga de los árboles dejando que sus patas traseras rocen el suelo para que la agonía del animal sea más larga, se les arroja a pozos para que se ahoguen, se les apalea hasta la muerte, se les prende fuego o simplemente se les abandona a su suerte aprovechando que no disponen de chip identificador, producto de la ausencia de control en la cría de las camadas. Hay quien se pregunta por qué los criadores de galgos no actúan de forma más “clemente” entregando a la perrera a los animales que ya no les son útiles. La respuesta vuelve a ser tan sencilla como inhumana: la rotación de ejemplares por temporada en un criadero suele ser de unos quince galgos. La entrega de quince galgos al año a una perrera despertaría demasiados recelos y quizá hubiese que dar demasiadas explicaciones. Es más cómodo y menos complicado deshacerse de ellos por métodos expeditivos y tirarlos al vertedero como quien se deshace de una lavadora vieja. Hasta ese punto son considerados “objetos”.

Por fortuna, la concienciación hacia este tipo de crueles prácticas hace que, poco a poco, la situación de esa raza vaya cambiando. Cada vez son más personas las que descubren que son animales dóciles, nobles, tranquilos y extremadamente fieles y los adoptan como miembros de su familia. Aun así, su realidad vital sigue siendo extremadamente dura y comprometida. Y lo seguirá siendo en lo que no se promuevan leyes que castiguen de forma severa estas prácticas inhumanas. Medidas que impulsen de forma férrea el control de la cría de galgos, la erradicación de la crianza indiscriminada y la obligatoriedad de identificar con chip a todos los animales nacidos de una camada. Si quieres aportar tu granito de arena con esta causa, difunde esta información. Conciencia a las personas que conozcas de la triste y oscura realidad de estos animales y participa en todas las iniciativas que lleguen a tus oídos para erradicar estas crueles prácticas. Ellos te lo agradecerán.

Pedro de Paz
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