ANÓNIM@

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Tú no sabes quién soy yo. ¿Quién se iba a fijar en un cuerpo desfallecido, escuchimizado, con una bola de pelo pegada con todos los agarramoños y lodazales que he tenido que pasar en mi vida? ¿Quién se iba a fijar si…?

Mi cuerpo parece una placa que ha aprendido a caminar; mi corazón, tan preciado hace tiempo, adquirió el tamaño de un balón. Es la muestra de una existencia de esfuerzos, también de miedo, por un triste mendrugo de pan. En mis radiografías se ven cielos estrellados por todos aquellos disparos que recibí; y mis ojos, tristes y sin luz, son los testigos silenciosos de todas las muertes, palos y malas palabras que soporté.


Se pasan la vida enseñándoos que la belleza está en el interior, que un libro no debe juzgarse por su portada, pero aquí sigo, viendo como las personas pasar de largo. Algunas, incluso se asustan de mí al cruzar por delante. ¿Será por todas las heridas sin cerrar, o por las cicatrices de las que ya cerraron? ¿Será por mi pose encorvada? Si supierais que no puedo levantarme del peso que cargo sobre mis hombros…

Tú no sabes quién soy yo, pero yo sí me fijé en ti. Te miré en el instante que entraste, cuando pasaste por delante de mi chenil e incluso cuando elegiste a ese perrito pequeño blanco por el que tod@s preguntaban. Incluso entonces te miré.

Si me dieras la oportunidad; me limpiaras mis heridas, me quitaras todo lo que impide que mi piel respire y me dieras un hogar; yo no sabría cómo agradecértelo, pero te juro, que lo intentaría todos los días de mi vida. Sólo quiero recibirte con un beso cuando llegues cansado del trabajo, secarte las lágrimas cuando no resistas más, darte calor en esos fríos días de invierno, recorrer el mundo a tu lado…y sobre todo, no dejarte jamás. Pero todo es un sueño…

Me alegro por ese perrillo y por todos los que como él consumen sus horas encerrados. Los meses y los años pasan, y yo permanezco aquí; y mi luz se va apagando, pero seguiré mirándote, día tras día, aguardando a mi ángel.

Firmado: un perro sin hogar.


-MªJesús Serrano Chávez-

MALTRATO O CULTURA

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OSENDI, ANA Y PROLONGO, CAHORA Madrid

Desde el inicio de los tiempos han existido sociedades que rendían culto a los animales, como Egipto a los gatos, o la India a las vacas. En contraposición de otras muchas, que trataban a los animales sin valores algunos, como el uso de elefantes en los países de oriente como transportadores de materias primas o la consumición de gatos y perros en China. Se trata de una balanza en eterno desequilibrio.

En España se habla de avance en el maltrato animal con la implantación, en comunidades autónomas concretas, de reformas como el sacrificio 0, o penas ejemplares para los maltratadores. Sin embargo, hay festejos populares como la tauromaquia o la caza, que son considerados por muchos como el más cruel de los maltratos.

El toro de la Vega es un ejemplo claro de maltrato animal, sin embargo, está considerado por muchos tradición cultural de España. Pero en nuestro país, cada vez son menos los que asisten a este tipo de eventos y más los que se manifiestan en busca de su abolición. Gracias a las declaraciones de una abogada, de la directora de una plataforma de defensa animal y una de las portavoces de PACMA, se tratará de indagar en el tema.

Antes de empezar, es necesario señalar algunas de las ideas más importantes que han expuesto las entrevistadas. Las tres declaraciones son puntos de vista que comparten un amplio sector de la población.

La abogada, Elena García-Malo de Molina, expone reiteradamente la importancia de la creación de una ley a nivel nacional que establezca límites en este campo del maltrato, dado que, hasta ahora, las regulaciones están a cargo de las propias comunidades autónomas. Esto explica el notable avance de la legislación en algunas comunidades autónomas, como Aragón, frente a otras muchas como Andalucía.

Contamos con las declaraciones del grupo líder en España que defiende los derechos de los animales, el Partido Animalista. Se realizó una entrevista a Laura Duarte, portavoz del partido, quién confiesa: “Yo siempre pienso, al igual que del PACMA, que ojalá las protectoras no tuvieran que existir. Y ojalá un partido como el nuestro tampoco, que la gente tuviera una consciencia para no abandonar a los animales o que las administraciones públicas hicieran ese trabajo”.

Finalmente, la directora de la plataforma de no a la caza con galgos y otras razas, María Gemma García, afirma de manera contundente que las perreras deben ser gestionadas por protectoras, y no por empresas que no miran por los derechos de los animales.

Actualmente, en la comunidad de Madrid, se ha reformado la ley de protección animal establecida en 1990, incluyendo nuevas reformas, como el sacrificio 0, o penas más ejemplares para aquellos que maltraten animales o los abandonen.

Elena García - Malo de Molina, en relación con la legislación vigente, y en concreto, con las penas que se imponen en situaciones de maltrato, compara la existencia del Código Penal, y de las diferentes penas que tiene cada región autonómica. Por un lado, el código penal se reformó en 2010, debido a que apenas existían penas de cárcel, dando lugar, hoy en día, a una cantidad más alta de penas, una mayor duración etc. Existen dos tipos de maltrato, el grave y el leve. El maltrato grave es el que causa lesiones irreparables o la muerte, y por ese delito se establece la pena de 6 a 18 meses de cárcel, y la inhabilitación de 1 a 3 años para ejercer alguna profesión que tenga que ver con los animales. En el caso del maltrato leve, no existe delito al no ser un maltrato considerable. Un ejemplo es Cataluña, que es la más garantista para los animales, incluyendo penas de hasta 20.000 euros. La nueva ley de Madrid es de hasta 30.000 Euros y se impondrá sobre casos de maltrato o abandono. En el caso de que se encuentre un perro abandonado con chip, el dueño tendrá un plazo de 3 días para recogerlo. De no ser así, deberá abonar la cantidad de 30.000 euros, ya que se considera abandono.

En lo relativo a los animales que engloban estas penas, Elena García explica: “Principalmente son los domésticos y, el Código Penal, con la reforma de 2010, incluye a más. Antes eran sólo los domésticos y amansados, que son salvajes mantenidos en cautividad por el hombre; ahora, además de los domésticos y amansados, hay más. Cualquier animal que no viva en estado salvaje en general. Animales que viven temporalmente bajo el dominio humano, aunque no sean domésticos.”

El síndrome del arca de Noé es una patología de tipo obsesivo-compulsivo por la cual, quienes la padecen, no pueden resistir el impulso irrefrenable de acumular animales en su casa. La legislación vigente no permite tener más de cinco domésticos (perros, gatos y hurones).

La portavoz de PACMA, en relación a la necesidad de que exista una ley que ampare a los animales ante esta patología, señala: “Es complicado, porque realmente las personas que acogen o recogen a todos los animales que no tienen hogar lo hacen en, muchos casos, pretendiendo procurarles un futuro. Pero, efectivamente, pensamos que los animales deben estar mantenidos en unas condiciones mínimas de higiene, seguridad y espacio. Creemos que lo que hay que seguir y controlar es que la situación en la que los animales se encuentren, sea una situación correcta. A lo mejor hay una persona que puede dar una vida decente y digna a un gran número de animales dependiendo de sus condiciones económicas y, no por ello, debemos condenar a esa persona. Lo que hay que establecer son criterios, que ya los hay. Para tener más de cinco animales hay que tener una concesión de núcleo zoológico. En teoría, no puedes tener más de cinco animales chipados a tu nombre, deben tenerlo distintas personas o adquirir esta licencia. Pero no es suficiente, hay muchas personas que mantienen animales en muy malas condiciones, pero, lamentablemente, no es el peor problema que tenemos con los animales en España, ojalá”.

Uno de los mayores problemas de España es la caza. María García cuenta: “Lo que hacen con los perros usados para la caza que ya no quieren es que, como las leyes no te dejan tener más de un número de perros, los cazadores les cortan el cuello para quitarles el microchip, para que si aparecen muertos no les pongan una multa. Si no encuentran el microchip, buscan hasta que lo encuentran”.


En el programa electoral de PACMA se expone que se intentará acabar con la caza. Respecto a este tema, Laura Duarte expone: “Es complicado porque la caza en nuestro país tiene distintos tipos. Está lo que se llama la caza deportiva, que son personas que tienen una licencia simplemente para matar animales. Y luego, hay órdenes de caza que se establecen periódicamente para lo que llaman ellos el control poblacional. Nosotros estamos en contra de todas las formas de caza. Por supuesto, no entendemos que alguien pueda divertirse saliendo los domingos a matar animales, pero tampoco creemos que la solución al control de población sea la caza. Lo que pensamos es que se pone como excusa el control poblacional para permitir que los cazadores puedan ejercer esta actividad cualquier día del año, independientemente de las vedas o temporadas de caza”.

La tauromaquia es otro de los temas más concurridos en nuestro país. Elena García explica la compleja situación legislativa: “En cada comunidad autónoma la tauromaquia y festejos populares se regulan en un reglamento aparte y, en ese reglamento, se permite o no. Si de mí dependiera, yo lo prohibiría en toda España. Entiendo también a esas personas que lo ven como un símbolo cultural. No me gusta, porque es un maltrato, se hace sufrir al animal innecesariamente. No entiendo que para pasarlo bien las personas necesiten que tenga que sufrir un animal”.

María García opta por una política pragmática y práctica: “No se podrá decir que no a los toros en España, pero si se podrá decir no a las subvenciones. No a subvencionar clases a la tauromaquia, hay que ir poco a poco”.



Ante esto, PACMA asegura: “Nosotros pensamos que sí se podrá acabar con la tauromaquia y los festejos populares cuya celebración implica cualquier tipo de maltrato animal. Lo que ocurre es que hay un interés muy grande por parte de la mayoría de los partidos políticos, y me atrevería a decir que por parte de todos excepto PACMA, por mantenerla. Hay muchos intereses económicos y partidistas. En ese sentido, no hay un compromiso por abolirla, pero estamos seguros que dentro de no muchos años hay festejos que ya no estaremos viendo, como el Toro de la Vega, y que, en algún momento cercano, acabaremos con todos los festejos taurinos”.

Elena García - Malo de Molina, en lo que se refiere a la venta ambulante y tráfico de animales, expone que las penas son impuestas también por cada comunidad autónoma. En Cataluña son de 400 hasta 2.000 euros, y en Madrid de hasta 2.000.


PACMA está en contra de la venta de animales y asegura: “Es cierto que prohibir la venta de animales como tal requiere unos cambios legislativos complicados, pero si pensamos que por lo menos se puede acabar con la cría ilegal. En nuestro país no está lo suficientemente penado que uno en su casa críe perros o gatos de manera libre. Es cierto que no se puede hacer sin licencia, pero nadie está persiguiendo que se haga. Hay mucha gente que tiene perros y gatos con los que cría y vende después de manera ilegal. Eso debería ser perseguido de manera eficiente, y también la venta de animales debería ser como mínimo controlada. Se debería hacer un seguimiento de los animales que se venden, como los animales que se entregan en adopción. No creemos que cualquier persona este capacitada para comprar un animal, deberíamos asegurarnos de que condiciones económicas o de vida puede dar una persona que se encapriche con el perrito del escaparate. Para nosotros, no son objetos que se venden y se cambian y, sin embargo, está pensado de esta manera. De hecho, hay muchas empresas que ofrecen una devolución si no te quedas satisfecho, como con otros productos, puedes devolver al animal si no era lo que pensabas. La venta para nosotros hay que prohibirla, pero, mientras no se pueda, hay que como mínimo regularla”.

Muchos de los animales abandonados de España son llevados a países extranjeros, como Alemania y Holanda, en busca de su nuevo hogar. Esto sucede desde hace mucho tiempo, los países extranjeros quieren ayudar con el problema de abandono en nuestro país ofreciendo una casa a estos animales. Laura Duarte, acerca de si será posible, en un futuro, una concienciación parecida en España, opina: “Ojalá, sí que ha cambiado un poco. Ahora hay más personas que adoptan animales en lugar de comprarlos, se ha creado un poco de conciencia en ese aspecto. Lamentablemente, sigue habiendo más animales abandonados que familias dispuestas a adoptarlos”.

María García asegura: “La gente tiene que empatizar, tanto con las personas como con los animales, las personas al final somos animales, y los animales lo necesitan. Somos su voz. Se debe empatizar por los animales y luchar por ellos de la manera que sea”.

Cuando se habla de maltrato animal, en el imaginario colectivo suelen aparecer gatos, perros o toros, por desgracia, no son los únicos animales que se ven afectados por este suceso. Hoy en día se puede dar en todo tipo de animales, ya sean domésticos o no, como peleas de perros o gallos; y en los lugares menos esperados, como en circos o zoológicos, donde los animales son encerrados y apartados de una vida normal y libre. Todo ello con el fin de divertir a la gente, convirtiendo así ese entretenimiento en su sufrimiento.



GAZE

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Pensaba que los animales nos servían, que los perros son una carga, hasta que en un instante todo cambió. Acompañé a una amiga a un Centro Integral de Protección Animal, comúnmente denominado "perrera". Transitamos por sus lúgubres pasillos, recorriendo toda su longitud. Miradas penetrantes se fijaban en nosotros, tal vez soñando que tras nuestra decisión se ocultaba su nueva vida.

En realidad creía que mi amiga se complicaba la existencia. ¿Para qué querría un " bicho" que solo ocasiona gastos y obligaciones? Pero bueno, le hacía ilusión.

Casi al final de la estancia, cruzamos por delante de una puerta. Dos ojos grandes de mirada intensa, me observaban fijamente. A diferencia que con el resto, no pude evitar corresponder. Meses, quizá años de sufrimiento, plasmados en unas pupilas dilatadas por la emoción de la escena. Mis entrañas dieron un vuelco hasta que escuché mi nombre y volví a conectar con el mundo. Mi amiga ya había escogido.


Esa mirada me dejó marcado. Di tres vueltas a la luna soñando con aquella perra. Muy grande, muy fuerte, pero a la vez tan débil que sentía la obligación de protegerla. Soñaba cosas buenas, también imaginaba los horribles episodios que la aguardaban allí. Al tercer día, mi corazón debió de aumentar de tamaño y se apoderó de todo mi cuerpo. Sin darme cuenta me encontraba ahí, frente al centro, correa en mano, dispuesto a rescatar a aquella perrilla de ojos penetrantes.

Entré decidido, anduve hasta aquel chenil y de repente, me detuve en seco. Estaba vacío. ¿Dónde paraba esa perrita? Mi rostro debía delatar la preocupación, me dijeron que "ya había cumplido el plazo de espera". ¿Eso quería decir que...? ¿Quiénes somos nosotros para ponerles fechas de caducidad a las vidas?

Me quedé un rato inmóvil frente a aquella puerta, incapaz de articular palabra. Un muchacho que andaba por allí me llamó y me llevó frente a otra jaula. En su interior, una perrilla muy parecida a la que me cautivó, no se atrevía ni a mirarme. El chico me explicaba que era un cruce de alano, que se trataba de perros potencialmente peligrosos y que si hoy no la rescataba, mañana sería su día límite. Sin pensarlo me la llevé.

Llegamos a casa. Aún tenía en la cabeza a la otra perrilla. Me torturaba pensando en si hubiera ido un día antes... La nueva inquilina se escondió en la habitación. No salió de allí en todo el día, yo tampoco me levanté del sofá.

Por la mañana fui a verla, la volví a obServar y me di cuenta que ni tenía a nadie, ni había tenido a nadie en su vida. Era su única oportunidad. Me pasé un día entero sentado en el suelo sin mirarla, hasta que, como si de un milagro se tratase, se acercó y comió de mi mano. Desde ese instante supe que seríamos inseparables.

Pasaron las semanas y Gaze, que así la llamé en honor a la mirada de la otra perrilla, se adaptó genial. Yo a ella también. Mi vida dio un vuelco. Cambié las noches de fiesta de los sábados, por las mañanas de domingos en el parque; las vacaciones de hotel por retiros tranquilos para los dos; las cervezas de después del trabajo por paseos nocturnos. También, el dormir solo por la sensación de tener a alguien siempre a tu lado, las comidas en compañía, y el regresar a casa y que alguien te reciba con todo el amor de su corazón.

Pasé de no comprender nada, a ser yo el incomprendido. Sí, sí, yo era de esos idiotas ignorantes que pensaba que un perro era solo un perro, y un animal solo un animal; que cuando adoptabas uno, lo salvabas, cuando en realidad, son ellos los que nos salvan a nosotros.

María Jesús Serrano Chávez
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